Vacunas: ¿son realmente necesarias, seguras y efectivas?

¿Es cierto que gracias a las vacunas se erradicaron terribles enfermedades de nuestra historia? ¿Nos han contado toda la verdad? ¿Son las vacunas seguras y efectivas? ¿Qué motivos se esconden detrás de las vacunaciones masivas? Después de algunos meses de investigación, hemos recopilado esta información contrastada y documentada para responder a estas y otras preguntas relacionadas con las vacunas.

Aunque este artículo pueda parecerte largo, lo que encontrarás en él es solo un resumen, pero creemos que si haces el esfuerzo de leerlo (aunque solo sea por encima), podrás ahorrarte muchas horas en lectura e investigación, y tendrás una visión mucho más completa sobre el tema. En nuestra opinión, la buena información es poder. Esperamos que te sirva de ayuda.

Principales razones para el uso de vacunas

Las principales razones que suelen dar aquellas personas que promueven el uso de vacunas son:

1-Se han erradicado enfermedades infecciosas muy peligrosas gracias a las vacunas.​

Esta afirmación se repite una y otra vez cuando se trata el tema de las vacunas, pero, ¿es cierta?, ¿está basada en la realidad?, ¿la sostienen hechos confirmados y contrastados?, ¿alguien se ha tomado la molestia de investigarlo?, ¿algo es cierto solo por el hecho de que lo repita la gran mayoría? Veamos lo que nos dicen algunos científicos que no se han limitado a repetir lo que otros les dijeron, sino que han realizado sus propias investigaciones al respecto: 

​El doctor Isaac Golden, médico homeopático, a finales de los años setenta, y después de que su hija mayor presentara serios problemas de salud tras ser vacunada, empezó una investigación por cuenta propia. Debido a que también fue un profesional en economía y estadística, escribió al departamento de salud de EE.UU., Inglaterra y Australia para estudiar los datos estadísticos sobre vacunación y enfermedades. Tal y como cuenta en una conferencia (que puedes ver en el vídeo Vacunación, la verdad oculta):

"A medida que veía los gráficos y los números, me daba cuenta de que la información que nos habían dado los médicos y las autoridades todos estos años, era falsa"

Según afirma el doctor Golden, en los datos que recibió del gobierno se mostraba claramente que muchas de las enfermedades denominadas infecciosas se habían reducido antes de la entrada de las vacunaciones masivas. En el caso de la tos ferina, por ejemplo, la vacunación masiva a finales de los años 80 causó una caída en las muertes por Tos Ferina en EE.UU. Sin embargo, al investigar los datos de 40 años atrás, encontró que ya se había dado un gran descenso, y que la mayor parte de la reducción de muertes por Tos Ferina ya había sucedido mucho antes de que la vacunación fuera introducida.

"Cuando dicen que la vacunación es la responsable de la reducción de muertes causadas por la Tos Ferina, es completamente falso".

Y lo mismo parece ocurrir con otras enfermedades que, según la teoría oficial, se erradicaron gracias a las vacunas.

En este gráfico de arriba podemos observar que cuando comenzaron las vacunaciones masivas en España (en 1965 y no en 1964 como parece indicar), los casos de difteria habían descendido en su mayor parte.

La doctora en ciencias naturales Viera Scheibner, gran investigadora de las vacunas, estudió cerca de 60 000 páginas sobre enfermedades infectocontagiosas de conocidas revistas médicas, y las recopiló en un libro. Sus conclusiones fueron muy similares a las del doctor Golden: 

"Está documentado el hecho de que las muertes por enfermedades infectocontagiosas como el sarampión, Tos Ferina, Rubéola o Paperas, cayeron en un 90 % antes de que cualquier tipo de vacunación fuera introducida".

En la misma línea, la doctora Suzanne Humphries, médico con acreditaciones en medicina interna y nefrología (riñones), muestra en su libro Dissolving Illusions (desvaneciendo ilusiones) lo que descubrió después de realizar su propia investigación: que las enfermedades más infecciosas fueron casi erradicadas antes de la introducción de las vacunas

El siguiente es un gráfico aportado por la doctora Humphries, que recoge las muertes producidas por Tos ferina en Inglaterra y Gales entre 1838 hasta 1979. Se puede apreciar como el uso generalizado de la vacuna (años 50) contra la tos ferina ocurrió mucho después de la mayor parte de la reducción de estas muertes:

Este otro gráfico de abajo recoge la tasa de mortalidad por sarampión en EE.UU. entre 1900 y 1987. Como podemos ver, en 1963 se introduce la vacuna contra el sarampión, cuando la tasa de mortalidad había descendido ya hasta niveles mínimos:

Observando estos gráficos históricos, que se pueden extrapolar a lo sucedido en España en esa época, ¿podría alguien pensar que la reducción de las muertes por estas enfermedades ocurrió gracias a las vacunas?

Algo muy interesante es el hecho de que no se llevaron a cabo programas de vacunación para otras enfermedades infecciosas, que también causaron muchas muertes en el siglo XIX, como la escarlatina (o fiebre escarlata), el tifus o el cólera. Sin embargo, estas muertes también se redujeron en gran medida y a un ritmo muy similar:

Tasa de mortalidad por escarlatina en Inglaterra y Gales entre 1838 y 1978.

Son ya muchos los científicos y profesionales de la salud que defienden que no fueron las vacunas las que acabaron con las enfermedades contagiosas, sino que existieron otros factores que, con mayor probabilidad, influyeron en la mejora de la salud de la población durante esos años. Las mejoras de las condiciones de vida, la higiene, el alcantarillado y otras infraestructuras, la nutrición, la mejora de las condiciones laborales, la paz... Estos y otros factores, y no las vacunas, son los que han tenido un mayor impacto en la erradicación de las enfermedades denominadas contagiosas. 

"En el siglo XIX, en la mayor parte del mundo fue constante la amenaza del cólera, que provocó millones de muertes (...) En 1854, el médico inglés John Snow determinó que el origen de la epidemia de cólera de Londres fue el agua contaminada que se suministraba por una bomba de la calle (...). Se ordenó el cierre de la bomba y la epidemia remitió, lo cual demostraba que la fuente de la enfermedad era algo que había en el agua".

Extracto del libro Desvaneciendo ilusiones, de la Dra. Suzanne Humphries y Roman Bystrianyk

Libro: Desvaneciendo ilusiones, de la Dra. Suzanne Humphries y el investigador Roman Bystrianyk

Hubo enfermedades que cambiaron de nombre, como es el caso de la difteria o el cólera (anginas agudas y gastroenteritis respectivamente); se culpó erróneamente a virus, bacterias y otros microorganismos de ciertas enfermedades y trastornos, como ocurrió con la poliomielitis paralítica asociada al virus de la poliomielitis, que se descubrió más tarde que se debía principalmente a toxinas presentes en el ambiente, como el DDT, el plomo y el arsénico; se cambiaron los procedimientos de diagnóstico (sobre todo después de cada vacunación masiva)... En definitiva, una historia ocultada y repleta de desastres fomentados por la codicia de unos pocos y la ignorancia de muchos, con una industria en pleno crecimiento que no se detendría ante nada, pese a la creciente evidencia de sus planteamientos equivocados. 

Gráfica comparativa entre la Incidencia de la polio (en azul) y la producción del pesticida DDT (línea discontinua gris) entre 1940 y 1970 en EE.UU. Artículo de Jim West

Nuestra historia ocultada nos muestra que fueron las terribles condiciones laborales y de vida, y los contaminantes ambientales, los responsables de gran parte de las enfermedades infecciosas que se atribuyeron a virus, bacterias y otros microorganismos. Hoy sabemos que estos pequeños seres conviven con nosotros en nuestro propio organismo.

Fue realmente la industrialización de nuestro estilo de vida, lo que provocó desastres ecológicos y humanos por todo el mundo, o mejor dicho, nuestra falta de conciencia durante todo este proceso de industrialización. Y esto mismo, pero con diferentes escenarios y enfermedades, es lo que está sucediendo hoy en día. 

La mortalidad debida a la tuberculosis, la difteria, la escarlatina, la tos ferina, el sarampión, la fiebre tifoidea, la fiebre puerperal y la gastroenteritis infantil empezó a disminuir mucho antes de la introducción de la inmunización y/o los antibióticos. El descenso se debió probablemente a diversos factores relacionados con la subida constante del nivel de vida, mejoras cuantitativas y cualitativas en la alimentación, mejor higiene pública y personal, mejores viviendas y condiciones de trabajo, y mejoras en la educación. 

Dra. Suzanne Humphries y Roman Bystrianyk 
Extracto del libro Desvaneciendo ilusiones. Las enfermedades, las vacunas y la historia olvidada

​2-Las vacunas son necesarias

​Ya hemos visto que está documentado el hecho de que muchas de las llamadas enfermedades infecciosas más populares de nuestra historia no fueron erradicadas por las vacunas, lo que ya sería una prueba contundente de que las vacunas realmente no son necesarias. Además de esto, son numerosos los profesionales de la salud que defienden que algunas de las enfermedades infantiles, como la varicela, el sarampión o la rubéola, en realidad pueden ser muy beneficiosas para el correcto desarrollo de los niños, y que pueden conferirles una inmunidad de larga duración y una protección contra diversos problemas de salud en su vida adulta. Y esto es algo que está documentado científicamente. 

Según expertos como el doctor Joseph Mercola, un médico norteamericano defensor de la medicina natural, muchas de las enfermedades que se tratan de evitar en los niños no son peligrosas en la mayoría de los casos, y sí que les pueden reportar enormes beneficios a corto, medio y largo plazo.

En el caso de enfermedades como las paperas​, el sarampión o la rubéola, se sabe que son enfermedades que suelen pasar los niños sin mayores complicaciones, y que les ofrecen grandes beneficios para su salud en el futuro.

​La doctora Robyn Cosford, con un título de honores en medicina en la Universidad de Sydney, también defensora de la medicina natural, afirma lo siguiente:

"Las paperas es una de las enfermedades infantiles que suelen atacar a los bebes y que pasa sin dejar grandes consecuencias. Pero las paperas en los adolescentes es más grave, especialmente en varones, porque produce inflamación en los testículos y otras complicaciones. La rubéola también es una enfermedad muy benigna en niños."​

En la misma línea, el doctor en medicina Peter Baratosy, que en la actualidad practica otras terapias alternativas como la homeopatía o la acupuntura, defiende que:

"Las enfermedades infantiles en la mayoría de los casos no son peligrosas. Las enfermedades infantiles están para que los niños las contraigan. Ellas ayudan a construir el sistema inmunológico y a reforzarlo".​

Otros profesionales de la salud también defienden que exponernos a determinadas enfermedades en la niñez puede resultar muy beneficioso para nuestra salud en la etapa adulta.

​Según la doctora Lucija Tomljenovic, becaria postdoctoral de la Universidad de Columbia Británica (UBC), existen investigaciones que demuestran que la exposición a ciertas enfermedades en la infancia, como la varicela, realmente ha prevenido cierto tipo de gliomas (un tipo de tumor cerebral), y que disminuye el riesgo de padecer la enfermedad de Párkinson.

​¿De dónde proviene la creencia de que necesitamos las vacunas para protegernos de las enfermedades?

​En el siglo XIX, algunos científicos de la época, como Louis Pasteur (1822-1895) y Robert Koch (1843-1910), establecieron la idea de que los microorganismos, que podían invadir a los animales, humanos y otros seres vivos, causaban una gran cantidad de enfermedades. Esto es lo que se conoce como teoría microbiana de la enfermedad o teoría germinal de las enfermedades infecciosas. A los microorganismos que "causaban" las enfermedades se les llamó patógenos, y a las enfermedades que originaban, enfermedades infecciosas.

En un principio esta teoría fue rechazada por la mayor parte de los científicos de la época, que sostenían que las enfermedades provenían de desequilibrios en el interior de las personas (teoría de los humores), o de la contaminación del agua, de los suelos y del aire (teoría miasmática). Sin embargo, impulsada por la industria farmacéutica y gracias a la difusión por parte de los medios de comunicación, la teoría microbiana de la enfermedad fue extendiéndose a gran velocidad entre la población. Esta era una teoría que cuajaba muy bien con la industria, ya que permitía la creación y comercialización de todo tipo de productos destinados a acabar con estos "peligrosos" y "hostiles" microorganismos: vacunas, antibióticos, productos antibacterianos, antivíricos... 

​Así, a principios del siglo XX, se extendió la creencia de que los microbios eran peligrosos y agresivos, y que había que tratar de luchar contra ellos y eliminarlos a toda costa.

Sin embargo, más tarde se descubrió que estos pequeños seres microscópicos que, según la teoría microbiana de la enfermedad, estaban fuera de nosotros, acechándonos para atacar en cualquier momento​, en realidad, están también dentro, aun cuando no tengamos síntomas o enfermedad alguna. De hecho, se ha descubierto que algunos de ellos solo se encuentran en el ser humano, como es el caso de algunos bacilos (bacterias) de la difteria.

En la actualidad se sabe que nuestra microbiota o microflora (diferentes tipos de microbios que se encuentran distribuidos por todo nuestro cuerpo) es de vital importancia para el funcionamiento de todo el organismo. Algunos médicos afirman que la microbiota es uno de los órganos más importantes que tenemos, y que tenemos más bacterias que células en el cuerpo humano.

No por casualidad, y desde hace tiempo, se viene obervando una gran cantidad de daños producidos por el uso masivo de antibióticos, que, en realidad, provocan la muerte de células y bacterias importantes. Además, el uso generalizado de antibióticos promueve la resistencia a los mismos, lo que se ha convertido ya en uno de los grandes problemas de salud a nivel mundial. 

3-Las vacunas son necesarias para crear inmunidad colectiva

Muchos de los que defienden el uso de vacunas argumentan que son necesarias para crear y mantener la "inmunidad colectiva" o "inmunidad de rebaño", y que los que no están vacunados pueden poner en peligro esta inmunidad. Pero, ¿es esto cierto? 

​En 2016, 40 estudiantes de la Universidad de Harvard (Cambridge, Massachusetts) contrajeron paperas, y según el departamento de Salud Pública en Cambridge, todos y cada uno de ellos estaban correctamente vacunados.

Se sabe que ninguna vacuna es 100 % efectiva (ni mucho menos) y que el hecho de estar vacunados no es garantía de que no se vaya a contraer la enfermedad. Entonces, ¿como se puede pretender la inmunidad colectiva a través de las vacunaciones? Además de esto, ocurren constantemente brotes de enfermedades en poblaciones que se pensaba que tenían la inmunidad colectiva y que estaban altamente vacunadas. En España, el Ministerio de Sanidad publicó en 2016 que tenemos coberturas de vacunación superiores al 95 %​. 

​El concepto de inmunidad colectiva, bien enfocado, es un concepto muy válido, ya que es algo que sucede en la naturaleza de forma natural. Sin embargo, la inmunidad que pretende conseguirse por medio de vacunas no es igual, y no produce los mismos efectos que la inmunidad natural.

Las vacunas no confieren el mismo tipo de inmunidad que confiere la exposición natural a la enfermedad... Las vacunas sólo confieren protección temporal... En la mayoría de los casos, la exposición natural a la enfermedad le brindará una inmunidad cualitativamente superior, más grande y más duradera porque le da tanto la inmunidad mediada por las células como la inmunidad humoral. Humoral es la producción de anticuerpos [...] El problema es que la inmunidad mediada por las células también es muy importante. La mayoría de las vacunas evaden la inmunidad mediada por las células y se van directamente a los anticuerpos, que es solo parte de la inmunidad.

Bárbara Low Fisher 
Presidente del Centro Nacional de Información Sobre Vacunas en EE.UU.

¿Las vacunas fortalecen nuestro sistema inmunitario?

Desde que comenzaron las vacunaciones masivas, se nos ha hecho creer que las vacunas fortalecen nuestro sistema inmunológico, y que nos proveen de anticuerpos para hacer frente a toda una serie de enfermedades. Pero, ¿qué dice realmente la ciencia de esto?

"Los fabricantes de vacunas simplemente asumieron que las vacunas funcionarían de la misma forma que la inmunidad natural, pero la ciencia demuestra claramente que este no es el caso." 

"Las vacunas están diseñadas para engañar al cuerpo, pero el cuerpo es más listo. No es igual el estímulo que producen las bacterias muertas alteradas en un laboratorio o un virus vivo atenuado que la experiencia del cuerpo con una infección bacteriana o viral natural, que confiere una inmunidad más duradera y cualitativamente superior (enfermes o no)".

-Dr. Joseph Mercola-

Nuestro cuerpo se inmuniza a través de vías naturales como son la boca, la nariz o la piel. Nos inmunizamos al estar en contacto con el entorno. Sin embargo, al inyectar una vacuna directamente en nuestro interior, nos estamos saltando estas barreras naturales de protección, lo que puede resultar, y resulta, muy peligroso.

"Nos han enseñado que los anticuerpos significaban protección contra las enfermedades. Nos han enseñado que si una persona era inmunizada o vacunada desarrollaba anticuerpos y estos la protegían contra las enfermedades. Con los datos actuales, esto nunca fue verdad [...] Tú puedes tener enfermedades simples como el sarampión o la rubéola y puedes estar lleno de anticuerpos y así y todo contraer la enfermedad e incluso morir por la enfermedad. Tú puedes no tener anticuerpos y no contraer la enfermedad. Por ello, el concepto de anticuerpos que nos enseñaron como estudiantes, es equivocado."

Archie Kalokerinos 
Doctor en medicina

Una alta cantidad de anticuerpos no significa inmunidad contra las enfermedades. El sistema inmunológico es algo más complejo que eso, pero esta visión reduccionista produce enormes beneficios a determinadas élites e industrias. 

La inmunización natural que logramos al estar en contacto con el medio y superar ciertas enfermedades, es la más segura, efectiva y duradera, y ayuda a desarrollarnos y a crecer. Si tenemos una condiciones saludables de vida, una nutrición adecuada, y, en lugar de tratar de luchar contra nuestra naturaleza, colaboramos con ella, dejando al cuerpo que recupere el equilibrio, estas enfermedades no suelen suponer complicaciones y pueden resultar muy beneficiosas.

4-Las vacunas son eficaces

Ninguna vacuna es eficaz al 100 % (algunas, como la de la gripe, pueden no llegar ni al 50 %), y para ciertas vacunas se requieren múltiples dosis, lo que, en lugar de provocar una mayor inmunización, fomenta la resistencia a las vacunas por parte de ciertos microorganismos.

En el año 2010, dos virólogos ex-empleados de Merck, presentaron una demanda federal contra la compañía. Estos científicos alegaron que fueron testigos de primera mano de la prueba inadecuada y la falsificación de datos en la cual Merck infló artificialmente los resultados de eficacia de la vacuna contra las paperas. Los denunciantes afirman que falsificaron los resultados para no perder el monopolio del mercado de la vacuna contra las paperas en EE.UU., ya que habían venido observando una reducción significativa en su eficacia. (Artículo)

Como ya hemos visto, el hecho de estar vacunados​ no significa que no vayamos a contraer la enfermedad, ya que no solo depende de la cantidad de anticuerpos que tengamos. Nuestra inmunidad también depende de otros factores, que han demostrado ser más importantes, como es la inmunidad de las células. Sin embargo, resulta difícil analizar este tipo de inmunidad, por lo que la ciencia actual suele centrarse únicamente en la mediada por los anticuerpos. 

Nosotros (los médicos holísticos) sabemos que los microbios no son los causantes de las enfermedades. Cada ser humano es único​, por lo tanto, vacunar a todo el mundo como si fuera ganado, con la misma cosa, es una aberración científica, no tiene ningún fundamento científico.

Dr. Harry L. Brunal 
Médico cirujano y especialista en homeopatía

La efectividad de las vacunas ha sido puesta en entredicho en numerosas ocasiones a lo largo de la historia de la vacunación en todo el mundo.

"Hubo una epidemia de Viruela en las Filipinas. Quedó claramente demostrado que la enfermedad solo era contraída dos veces entre los vacunados. Y hubo muchísimos más casos entre los vacunados que entre los no vacunados. Este es un caso claro de lo engañada que está la gente en este tema."

- Dr. Archie Kalokerinos -

5-Las vacunas son seguras

Otra de las afirmaciones que repiten continuamente entre los defensores de las vacunas, es la de que está probada su seguridad. Sin embargo, ¿es esta una creencia basada en hechos o en opiniones?

Según nuestra investigación, está bien documentado el hecho de que las vacunas no son seguras. Desde que se iniciaron las vacunaciones por todo el mundo, se han provocado muchos daños, y, en algunos casos, la muerte.

El doctor Peter Fletcher, un médico inglés que ejerció como responsable científico del departamento de salud británico y como asesor médico de la Comisión de Seguridad de los Medicamentos, declaró:

​"He visto una acumulación constante de pruebas procedentes de científicos de todo el mundo que confirman que la vacuna triple vírica (sarampión, paperas, rubéola) está causando daño cerebral en ciertos niños".

La relación entre diversas enfermedades como el autismo o enfermedades neurodegenerativas con diversas vacunas está bien documentada desde hace décadas. Son numerosos los investigadores y profesionales de la salud que lo vienen advirtiendo: 

​"A partir de 1980, la incidencia del autismo se disparó, de repente, en una forma dramática, incrementó de una forma exponencial y continúa incrementando, cambiando de 1 de cada 10 000 niños a 1 de cada 150 niños [...] están vacunando masivamente a los niños con vacunas que son enormemente poderosas y que tienen una enorme capacidad de destruir el cerebro".

"Que el mercurio es tóxico para el cerebro, no hay duda de eso, pero la toxicidad más grande es el número de vacunas [...] y el hecho de que están sobre-estimulando al sistema inmune. Cuando estimulas poderosa y repetidamente al sistema inmune, eso activa la célula inmune del cerebro, y excreta compuestos destructivos, excitotoxinas, citocinas inmunes, de las cuales se ha comprobado, más allá de toda duda en cientos de documentos de investigación, que producen desarrollo anormal en el cerebro y destrucción de ciertas áreas del cerebro y tipos de neuronas".

​"Cuando la célula cerebral de la microglía es activada a través de una infección natural, mata al virus o bacteria y se apaga. Si la activas inmunológicamente dándole inyecciones, como lo haces con las vacunas, la enciendes y no se apaga muy bien. Le das otra vacuna un mes después, dos meses después y esa célula se vuelve hiper-reactiva, así que la próxima reacción es enteramente más intensa que la primera. Entonces el cerebro se mantiene en este estado de inflamación crónica, que comienza a llevar a enfermedades como el alzheimer, el párkinson... y en infantes y niños pequeños lleva a problemas en el desarrollo neurológico, dificultad para aprender, déficit atencional, hiperactividad... La vacuna produce inflamación cerebral crónica".

Dr. Russell L. Blaylock

Se ha encontrado también ciertos tóxicos presentes en las vacunas, como formaldehídos, mercurio y aluminio, en cantidades muy peligrosas para el ser humano. Según expertos en venenos, estas sustancias jamás deben ser administradas en niños, en ninguna medida y por ninguna razón.

Además, las vacunas se elaboran utilizando materia orgánica animal y pueden contaminarse con virus de estos animales, como ya ha ocurrido.

​"Si durante el proceso de elaboración se contamina con virus del animal que sirvió de base, sin ninguna duda la vacuna incorporará este virus y pasará al cuerpo humano cuando se vacune. Cuando se vacuna a la gente se está ante la posibilidad de introducir elementos patógenos a millones y millones de personas a la vez, algo que el cuerpo no tiene previsto".

"Ingresar una proteína animal directamente al torrente sanguíneo, sin haberse degradado en aminoácidos básicos, generará una respuesta inmunológica impredecible, que no activará las defensas de nuestro organismo de la manera en que debería suceder".

-Dra. Robyn Cosford-

Los casos de niños afectados gravemente por vacunas son numerosos, aunque en la realidad muy pocos son reportados por los médicos que tratan a estos niños. Se estima que únicamente se reporta alrededor del 1% de los casos de efectos adversos provocados por la vacunas. Además, estos efectos pueden aparecer transcurrido algún tiempo desde la vacunación, por lo que rara vez se relacionan con esta.

​"Desde el momento de la vacunación él fué siempre un bebe enfermizo, y 4 meses después de la enfermedadd que finalmente lo mató llegaron los resultados de la autopsia y se observó que tenía los riñones muy dañados. Y desde ahí se dedujo que fué la vacunación, ya que había nacido con los riñones en perfectas condiciones."

-Ashleigh Oulton-

Los síntomas más comunes que suelen aparecer en los niños después de las vacunaciones son fiebre alta, llanto, debilidad y convulsiones, y en algunos casos encefalitis y daños cerebrales.

​"La inmunización puede causar inflamación del cerebro (encefalitis), que puede conducir a patologías como el ADD (déficit de atención), autismo y daño cerebral aunque sea mínimo. [...] Miles o millones de niños están padeciendo esto. Desde los años 40 estamos viendo todas estas dolencias, desde que comenzó la inmunización masivamente."

-Dr. Peter Baratosy-

Los adyuvantes que se introducen en las vacunas, como el aluminio, provocan una respuesta inmunológica exagerada, lo que puede causar muchos problemas.

"Estimular una respuesta inmunológica exagerada, que es lo que hacen las vacunas​, produce daños y trastornos cerebrales, y se corre el riesgo de que al estimular el sistema inmunológico de manera regular se rompa la tolerancia hacia la autoinmunidad, y les estamos dando a los niños inyecciones de refuerzo en intervalos regulares con el mismo antígeno. Las personas necesitan tomar conciencia."

-Dr. Joseph Mercola-

​Un estudio publicado en 2014 en la revista Public Health and Epidemiology revela una correlación significativa entre el autismo y tres vacunas específicas: MMR (sarampión, paperas, rubeola), varicela y vacunas contra la hepatitis A. Encontraron que los aumentos en el trastorno autista se corresponden con la introducción de vacunas que utilizan líneas de células fetales humanas y contaminantes retrovirales. La doctora Theresa Deisher, científico principal del estudio, afirmó:

​"No solo están asociadas con el trastorno autista en todo el mundo, sino también a la epidemia de leucemia y linfomas infantiles".

​Según los autores, la FDA ha conocido durante décadas los peligros del uso de líneas fetales humanas en vacunas y sin embargo, optaron por ignorarlo.

Las enfermedades autoinmunes y enfermedades denominadas "raras" por la medicina convencional actual, están creciendo a un ritmo preocupante​, también en niños. Algunos expertos en salud afirman que esto tiene mucho que ver con la manipulación del sistema inmnológico a través de vacunas, antibióticos y otras prácticas industriales.

"Si todo el tema de las vacunas y de la teoría de la infección​ se ha hecho por primera vez en la historia de la humanidad, se ha manipulado el sistema inmunitario y a la vez, por primera vez en la historia de la humanidad, empiezan a aparecer una enorme cantidad de enfermedades autoinmunes, ¿es desvaratado pensar que tenga algo que ver que aparezcan enfermedades autoinmunes por primera vez en la historia de la humanidad y que coincida en el tiempo en que manipulamos el sistema inmunitario por primera vez?

-Dr. Enrique Costa Vercher

Con respecto a la vacuna contra el papiloma humano VPH, que encontramos en nuestro calendario español de vacunaciones, las reacciones adversas y trastornos que se han constatado en diversos países, han sido alarmantes. Sin embargo, esto es algo que se ha tratado de ocultar y de quitarle importancia.

Por todo el mundo, multitud de niñas han sufrido desmayos, convulsiones y otras reacciones graves después de haberse vacunado.

​Refiriéndose a esta vacuna, el doctor Harry Brunal afirma:

​"Hay más de 87 muertes comprobadas, certificadas, después de la tercera dosis de la vacuna contra el papiloma humano, que es otro fraude más. Esta vacuna contiene una sustancia que se llama polisorbato 80, que es un esterilizante, utilizado en laboratorios para esterilizar ratas, y ya tengo conocimiento de niñas de 13, 14 años que no les está bajando la menstruación. No les volvió a venir la menstruación después de la tercera dosis de la vacuna contra el papiloma humano".

Según defiende la doctora Bellostas, con una larga experiencia como pediatra, existen formas de detectar el cáncer de cuello uterino con una sencilla prueba, y este se desarrolla con una lentitud suficiente como para cogerlo a tiempo.​

Libro Vacunas, una reflexión critica, del doctor Enrique C. Vercher y el investigador Jesús G. Blanca

​¿Niños enfermos por no estar vacunados?

Los casos de niños enfermos y fallecidos por enfermedades suelen causarnos un gran impacto emocional y mucho dolor. Esto, lamentablemente, es utilizado por ciertas élites e industrias para extender el miedo y fomentar el uso de las vacunas. 

Cuando un niño cae enfermo o muere, y se nos dice a través de los principales medios de comunicación fue por falta de vacunación, saltan todas las alarmas y resurge en nosotros el pánico. La gran mayoría lo cree ciegamente, sin ni siquiera pensar que pudiera haber otras causas. Muchos han dejado de pensar por sí mismos y se han vuelto completamente vulnerables a la manipulación.

En el tema de la salud, como en otros temas importantes, confiamos ciegamente en quienes obtienen enormes beneficios económicos, académicos, y un enorme poder y control sobre la población. Por otra parte, desconfiamos de quienes, sin tener ningún interés (algunos incluso poniendo en peligro su trabajo y su vida), nos ofrecen sus conocimientos, su experiencia, y una visión más amplia.

​Los pocos casos de muertes que hay que se han atribuido erróneamente a la falta de vacunación, se han difundido rápidamente a través de todos los principales medios de comunicación. Sin embargo, existen cientos o miles de casos documentados de niños afectados por las vacunas y no lo vemos en ninguno de estos medios.

"De acuerdo con el CDC, nadie a muerto de sarampión agudo en los EE.UU. desde 2003. Mientras tanto, la base de datos de MedAlerts revela que se produjeron 98 muertes posteriormente a la vacuna triple viral o MMRV (sarampión, paperas, rubeola) entre 2003 y 2015. Además de esto, hubo 694 informes de vacunas triple viral o MMRV que causaron discapacidad en ese período de tiempo."

-Dr. Joseph Mercola-

El caso del niño de Olot

​En el año 2015, un niño de 6 años residente en Olot (Girona) fue ingresado en la Unidad Pediátrica de Cuidados Intensivos del Hospital Vall d´Ebron de Barcelona, habiendo sido diagnosticado de difteria, una enfermedad de la que no se habían registrado casos en España, según la información oficial, desde 1986. Tal y como se puede leer en elmundo.es, el niño presentaba un cuadro de malestar general, cefalea, odinofagia (dolor al comer) y fiebre, y no estaba vacunado contra la difteria. 

​Según técnicos de la Agencia de Salud Pública de la Generalitat, otros 8 compañeros del niño infectado eran portadores de la bacteria y sí estaban vacunados. La información oficial es que los niños vacunados no contrajeron la enfermedad gracias a la vacuna. Sin embargo, finalmente se tuvo en cuenta la posibilidad de que los niños vacunados fueran los que infectasen al niño no vacunado.

Se sabe que una persona puede infectarse con determinado virus o bacteria y presentar síntomas diferentes o no presentar ningún síntoma, y aun así infectar a otras personas que sí desarrollen la enfermedad. Según las fuentes oficiales, el foco de infección estuvo en el círculo cercano del niño, por lo que es lógico pensar que los niños vacunados fueran los que le infectasen, y que por diversas causas desarrolló finalmente la enfermedad.

​El doctor en medicina Enrique Costa Vercher, junto con el investigador y escritor Jesús García Blanca, llevaron a cabo una investigación sobre este caso en particular.

Tal y como defienden, el caso del niño de Olot fue un caso de error de diagnóstico y de tratamiento, debido, en parte, a que la difteria, una enfermedad relacionada con el frío intenso y la malnutrición, pasó posteriormente a denominarse amigdalitis aguda o anginas. Así, una enfermedad común que solía tratarse con calor, buena nutrición (o con otros medios menos naturales y con resultados fatales como los sueros antidiftéricos: sueros de animales infectados artificialmente), empezó a tratarse con antibióticos. Esto, según cuentan, ha pasado también con otras enfermedades de nuestra historia, como la tos ferina, que pasó a llamarse bronquitis aguda o asmática; o el cólera, que sería la actual gastroenteritis.

​Tal y como cuenta el Dr. Vercher, el niño de Olot llevaba 2 o 3 días con anginas cuando le atendieron. El médico, un férreo defensor de la vacunación, al observar que el niño no estaba vacunado, pensó que podía tratarse de difteria, y envió una muestra del niño para analizar, concluyendo posteriormente la prueba que se trataba de difteria. Una prueba que, según afirman el Dr. Vercher y Jesús García, carece de fiabilidad, ya que necesita el diagnóstico complementario del doctor. Además de esto, ya se ha descubierto que el bacilo de la difteria lo tenemos todos, e incluso que solo se encuentra en el ser humano.

​Una vez que el médico que atendió al niño determinó que se trataba de difteria, solo faltaba buscar un tratamiento para esta enfermedad, supuestamente erradicada en España. Parece ser que descartaron los tratamientos naturales y apostaron por uno menos natural, que consistía en inyectar al niño el suero de un animal infectado artificialmente para producir anticuerpos: el suero antidiftérico Behring. Antiguamente, este tratamiento, como es lógico, provocó numerosos problemas y reacciones severas en humanos, y se dejó de utilizar. Sin embargo, parece ser que las autoridades sanitarias no tuvieron en cuenta esto, y buscaron la "antitoxina" por todo el mundo:

"Busqueda por medio mundo de un fármaco para el niño con difteria". "La antitoxina para la difteria ha llegado en avión desde Rusia tras varios días de alerta".

-Publicado en los principales medios de comunicación

El doctor Jaime Ferrán (1851-1929) extrayendo suero antidiftérico de un caballo 

​Las consecuencias de introducir el suero de un animal infectado (en este caso parece ser que fue de oveja) en un niño enfermo, con el sistema inmunológico debilitado, pueden ser catastróficas, como ya ha sucedido otras veces en nuestra historia.

​Finalmente el niño murió en la Unidad de Cuidados Intensivos.

​"Sospecho que ese suero, como ha ocurrido siempre con los sueros, no le sentó muy bien al niño. Y que quizás el remedio, como había ocurrido históricamente tantas veces, fue peor que la enfermedad".

-Dr. Enrique Costa-

Según elmundo.es, la tendera de una papelería donde el niño solía comprar cromos de fútbol comentó: "últimamente se quejaba de anginas".​

​Desde entonces, los padres han sido presa de ataques indiscriminados y de una enorme presión social, llegando incluso a ser acusados de ser los asesinos de su propio hijo por no haberlo vacunado. Estos padres, cuyo sufrimiento nos cuesta imaginar, finalmente declararon que se sentían engañados por los "antivacunas". En nuestra opinión, estos padres (y los propios médicos) fueron engañados por quienes debían protegerles e informarles adecuadamente, es decir, por el sistema médico, que depende de la industria farmacéutica.

"Lo importante no es lo que pasa, sino quién define los acontecimientos"

Viñeta de Andrés Rabago García, "El roto", publicada en El país

Tal y como expresa el doctor Costa, "¿cómo puede ser que este haya sido el único caso en España desde hace tanto tiempo, cuando en realidad otros muchos niños no vacunados mantienen contacto con niños vacunados portadores del vacilo de la difteria? ¿Cómo puede ser que un niño muera en una unidad de cuidados intensivos de un Hospital de la nueva Europa​ con unos medios y una tecnología tan avanzada? ¿No será que se ha hecho un mal diagnóstico y que el suero introducido en el niño, con una gran evidencia histórica de toxicidad, le ha causado graves problemas y finalmente la muerte?"

​El establecimiento médico ya ha declarado que pretende tomar serias medidas para que la vacunación sea obligatoria, y para perseguir a todas aquellas personas que decidan no vacunar a sus hijos. 

​¿Por qué hay tanto interés en que nos vacunemos todos?

A continuación veremos algunos de los intereses y motivaciones reales que se encuentran detrás de las vacunaciones.

Intereses económicos

Las vacunas, al igual que el resto de fármacos, provienen de una industria, con unos intereses multimillonarios y unas motivaciones particulares. Tal y como se ha venido demostrando, estas motivaciones están muy alejadas de pretender la salud y el bienestar de todos.

"Las vacunas son un negocio muy lucrativo. La vacuna Prevnar de Pfizer, que se dirige a 13 cepas de la bacteria del neumococo, generó 6,25 billones de dólares en ingresos el año pasado (EE.UU., 2015). Y estamos hablando de una sola vacuna".

"La Casa Blanca está buscando utilizar 2 billones de dólares para crear una vacuna contra el virus zika [...] que ya se sabe que no es el real responsable de las deformaciones de los bebés [...], al igual que lo hicieron para la gripe aviar, gripe porcina, SARS y muchas otras falsas alarmas que se traducen en ganancias para las compañías farmacéuticas, cuando en realidad es el dinero de los contribuyentes el que financia el desarrollo de nuevas vacunas".

-Dr. J. Mercola-

Según el informe "El valor social de las vacunas. Elementos de reflexión para facilitar el acceso", publicado por la consultora Deloitte en 2015, el gasto público en vacunas en España en el año 2012 fue de 227 000 524 euros (más de 227 millones de euros), y más de 10 000 millones en productos farmacéuticos.

Debemos recordar que las vacunas son productos comerciales hechos con fines lucrativos.

Natasha C. McBride
Doctora en medicina. Máster en neurología y en nutrición

Evidentemente la salud es un negocio muy lucrativo para algunos. ¿Por qué confiar ciegamente en los consejos que recibimos por parte del sistema sanitario actual, cuando existen abundantes y contundentes evidencias de que estos consejos provienen realmente de la industria farmacéutica? ¿Por qué confiamos ciegamente en los consejos que recibimos sobre la necesidad de consumir ciertos productos, cuando estos consejos provienen, en realidad, de los mismos vendedores? ¿No sería lógico cuestionar estos consejos, cuando están en juego intereses billonarios

Otros intereses

Aunque existan enormes intereses económicos para extender el uso generalizado de vacunas, existen otros intereses, no menos importantes. 

Además de las razones económicas, otros motivos para fomentar las vacunaciones masivas son:

Mayor poder y control sobre la población

Es bien sabido que unas pocas personas controlan y manejan la mayor parte del poder y la riqueza de todo el planeta, Su mayor motivación es continuar en esa situación privilegiada de poder y control sobre la población, lo que va muy unido a su mayor miedo, que es perderla. 

Cuando has llegado al punto de tener tanto dinero que ni tú ni tus descendientes podréis gastar, ¿qué es lo siguiente que puedes desear? ¿cuál podría ser tu mayor miedo? Una respuesta a la primera pregunta podría ser: tener un mayor poder y control sobre los demás, y a la segunda: perder todo eso. O lo que es lo mismo, pensar y actuar desde el miedo. Cuando actuamos basados en el miedo, pretendemos controlar y manipular a los demás, dominar para no ser dominados; cuando lo hacemos basados en el amor, sin embargo, respetamos a los demás y a su libertad. Y, ¿cómo podrían estas élites mundiales aumentar su poder y control sobre la población? En nuestra investigación hemos encontrado tres objetivos principales que se han propuesto para lograrlo:

  • 1- Reducir el exceso de población.
  • 2- "Mejorar" la raza humana, eliminando a aquellas personas con rasgos indeseados, pretendiendo una especie "pura" con características determinadas: Eugenesia.
  • 3- Conseguir una población resultante de personas fácilmente manipulables y controlables, con una capacidad muy mermada de pensar por sí mismos y cuestionarse los dogmas establecidos.
Reducción del exceso de población y "mejora" de la raza humana

Actualmente (2017), se estima que somos más de 7 400 millones de personas en el mundo, y hay evidencias de que existe un fuerte interés por parte de determinadas élites en rebajar esta cifra. Se habla de que la cifra ideal para una convivencia armónica estaría en torno a los 500 millones de habitantes. Y, ¿como se podría lograr una reducción tan grande de la población sin causar un evidente rechazo? Una posible respuesta sería: mediante el uso de sustancias esterilizantes administradas en aguas, vacunas, aerosoles, productos de cuidado personal, productos alimenticios, fármacos...

Entre finales del siglo XIX y principios del XX, se extendieron por el mundo ideas eugenésicas, que nacieron, según ciertas evidencias, en los países escandinavos y EE.UU. Los defensores de la eugenesia creían que se podía mejorar la sociedad con el control de la composición genética, eliminando rasgos indeseables, como la idiotez, la predisposición al delito, problemas mentales, la ceguera y sordera, la promiscuidad... La eugenesia tomó como base las teorías de Charles Darwin (1809-1882) sobre la selección natural, es decir, la supervivencia del más fuerte y el más apto.

John D. Rockefeller

Por entonces, la esterilización obligatoria basada en la eugenesia, al igual que la vacunación obligatoria, empezó a considerarse un bien social que estaba por encima de la libertad individual. Con estas medidas pretendían frenar la proliferación de delincuentes y "defectuosos".

​Los eugenistas lograron que se aprobaran leyes para esterilizar a todo aquel considerado como defectuoso genético (predisposición al delito, idiotez, debilidad mental, locura...), y los gobiernos crearon consejos para decidir quien debía ser esterilizado. 

Según la información que hemos encontrado, la fundación Rockefeller, creada por John D. Rockefeller en 1909​, fue una de las impulsoras del movimiento eugenista en EE.UU. y en otras partes del mundo, y existen evidencias de su estrecha relación con el movimiento eugenésico de los nazis en la segunda guerra mundial.

"Decenas de miles de personas que el gobierno de Estados Unidos consideró que eran ineptas fueron esterilizadas, en su mayor parte en el estado de California".

-Extracto del libro Desvaneciendo Ilusiones, de Suzanne Humphries y Roman Bystrianyk

Protestas contra las leyes de esterilización en Louisville (EE.UU), en 1971

Al final de la segunda guerra mundial, la eugenesia perdió aceptación, debido, en gran parte, a los horrores vividos en los campos de concentración nazis, a la estrecha colaboración entre eugenistas nazis y americanos, y a la aparición de nuevos descubrimientos científicos que contradecían la investigación eugenésica.

Los que defienden el determinismo genético creen, o pretenden hacernos creer, que existe un gen para cada característica no deseada o enfermedad, y que manipulándolos podemos conseguir acabar con ellas. Esta es una idea que sirve muy bien a ciertas industrias y élites mundiales, ya que les permite tener un poder y un control cada vez mayor sobre la población, pero es errónea y desencaminada.

Desde hace décadas, existen descubrimientos científicos que no concuerdan con las teorías deterministas. Estos descubrimientos presentan a nuestro genoma, no como algo estático e invariable, sino como algo moldeable y adaptable, que cambia influido por nuestros hábitos de vida y condiciones medioambientales, y con una complejidad que sobrepasa a la ciencia actual.

La ciencia oficial desconoce la función que desempeña la mayor parte de nuestro genoma (o eso nos hacen creer), al que suelen denominar "ADN basura". ¿Será una locura pensar que toda esa parte de nuestro genoma (se habla del 98 %) tenga funciones definidas e importantes en nuestro organismo? ¿No será que nuestros genes no funcionan de manera aislada, sino en conjunto, con funciones interconectadas?

En el tema de la genética, como en otros temas importantes, existe mala ciencia y buena ciencia, aunque habitualmente la primera es la que goza de mayor publicidad y difusión.

La doctora Mae-Wan Ho, bioquímica y genetista, en su libro Ingeniería genética, ¿sueño o pesadilla?, nos alerta sobre los riesgos de la ingeniería genética basada en la mala ciencia, que sirve únicamente a determinados intereses corporativos.

Nadie duda de que los genes están involucrados en la inteligencia, así como también están involucrados en cualquier otro aspecto del ser vivo. Sin embargo, esto no significa que existan genes específicos que determinan características particulares. Esta es la falacia reduccionista que se rehúsa a ver a los seres vivos como totalidades interconectadas. (...) Cualquier proyecto de buscar los genes de la inteligencia o los genes de otras características poligénicas igualmente dudosas se basa simplemente en mala ciencia, ya totalmente desacreditada porque se mostró que está podrida en su mismo centro. No tiene ningún sitio en nuestra sociedad, porque sólo puede servir para reforzar la ideología determinista genética y eugenésica que la inspira.

Mae-Wan Ho 
Bioquímica y genetista

En 1972 la OMS inició un programa de investigación sobre vacunas anti-fertilidad, por la necesidad de control del exceso de población. En 1980, se publicó un trabajo de H. Nash, G.P. Talwar y otros, en el que declaraban haber desarrollado ya una "vacuna contra la fertilidad". Esta vacuna estaba elaborada con el toxoide del tétanos y la hormona gonadotropina coriónica humana, cuya subunidad más activa, llamada beta-HCG, se sabe que provoca abortos e infertilidad. Ahora solo faltaba probarla en humanos... 

​En la década de los 90 se llevaron a cabo campañas masivas de vacunación contra el tétanos supervisadas por la OMS, en México, Nicaragua y Filipinas, en las que se inocularon a millones de mujeres con la excusa de prevenir que los recién nacidos padecieran el tétanos. Finalmente se encontró que algunos viales de la vacuna contenían la hormona HCG. Según el doctor Wahome Nagare:

"La OMS aceptó que quizás unas pocas vacunas pudieron haberse 'contaminado' con la HCG en el proceso de producción. Pero la HCG no se utiliza en la producción de la vacuna contra el tétanos. Y cuando finalmente se encontraron anticuerpos de la HCG en algunas de las mujeres inmunizadas con la vacuna antitetánica, el asunto, simplemente, se silenció. Muchas de las mujeres vacunadas sufrieron abortos y otras se volvieron estériles".​

Después de estas campañas de México, Nicaragua y Filipinas, la OMS pretendía llevar a cabo otra similar en kenia, pero fue rechazada por las autoridades keniatas, que exigieron que se probara la vacuna antes, a lo que la OMS se negó. Sin embargo, hace apenas unos años (en 2014), la OMS, junto con UNICEF, consiguieron llevar a cabo una campaña de vacunación contra el tétanos en Kenia. Nuevamente se encontró, en algunas muestras estudiadas,  la hormona beta-HCG, lo que fue denunciado por la Asociación de Médicos Católicos y la Conferencia de Obispos Católicos. El doctor Stephen Karanja, presidente de la Asociación y miembro de la junta directiva de la Comisión de Salud de la Conferencia Episcopal de Kenia, declaró:

"Nuestro sector sanitario está bajo mínimos. Miles de personas morirán a causa de la malaria, cuyo tratamiento cuesta unos pocos centavos, en centros de salud que contienen millones de dólares en píldoras anticonceptivas, dispositivos como el DIU, Norplant y Depo-Provera, la mayoría comprados con dinero norteamericano. Algunos de los cuales causan terribles efectos secundarios a las mujeres pobres de kenia".

Parecería que el gobierno estadounidense quisiera resolver el problema de la pobreza reduciendo el número de pobres. Es más, se han creado en los hospitales áreas especiales de intervención quirúrgica con todos los servicios y el instrumental necesario para la esterilización de mujeres e, incluso, de algunos hombres. En los mismos hospitales donde no pueden realizarse actos quirúrgicos urgentes por falta de instrumentos y suministros básicos.

Dr. Sephen Karanja 
Presidente de la Asociación de Médicos Católicos

En otros muchos países, como la India, también se llevan a cabo fuertes campañas de esterilización forzosa y sin la debida información, además de pruebas de nuevos y peligrosos fármacos en seres humanos. Reducir la población de los países pobres es uno de los objetivos de estas élites mundiales. 

El mundo hoy (2010) tiene 6,8 billones de personas. Se acerca a los 9 billones. Ahora, si hacemos un trabajo realmente grandioso en nuevas vacunas, cuidado de la salud, servicios de salud reproductiva... podemos disminuir eso quizás en un diez o quince por ciento.

Bill Gates 
Conferencia TED 2010, California                 

¿De qué manera se podría reducir la población con nuevas vacunas, "cuidado de la salud" y "servicios de salud reproductiva"? 

"Los líderes, la élite global de este mundo, tienen un programa eugenésico, quieren reducir la población mundial a 500 millones de personas. Por tanto, muchos de ellos tienen que ser asesinados, y la mejor manera de hacerlo es mediante la vacunación, porque se puede poner lo que quieras en las vacunas y usarlas para grupos de población objetivo. Los grupos objetivo son negros, asiáticos y pueblos aborígenes, también los pobres, discapacitados y la gente mayor, y también las personas rebeldes, que son más conscientes de lo que sucede y se resisten a la autoridad de los financieros y la élite global. Tienen dos necesidades, una es reducir la población, y la otra es asegurarse de que los que queden serán personas obedientes".

Dra. Ghislaine Lanctot

Una población de personas fácilmente manipulables y controlables: reducción de nuestras capacidades mentales

La relación entre las vacunas y diversos problemas del desarrollo cognitivo está bien documentada, como ya hemos visto.

Recientemente se publicó un estudio realizado en EE.UU. con datos de 666 niños, de los cuales 261 (39 %) no estaban vacunados. Los investigadores llegaron a la conclusión de que los vacunados eran significativamente más propensos a ser diagnosticados con autismo y otros trastornos en el desarrollo neuronal (Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad y discapacidad de aprendizaje).

"Los niños vacunados fueron significativamente menos propensos que los no vacunados a ser diagnosticados con varicela y tos ferina, pero significativamente más propensos a ser diagnosticados con neumonía, otitis media, alergias y NDDs (definido como Trastorno del Espectro Autista, Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad y/o una discapacidad de aprendizaje)"

Creemos que es importante tener en cuenta que el hecho de que los niños vacunados fueran menos propensos a ser diagnosticados con varicela y tos ferina no significa que no padecieran estas enfermedades, o que las vacunas les hubieran conferido esa inmunidad, ya que puede suceder que algunos médicos no diagnostiquen enfermedades como la varicela o la tos ferina, con síntomas muy similares a otras infecciones, en niños vacunados. Además, en el caso de la tos ferina, esta se diagnostica con muy poca frecuencia al ser una enfermedad supuestamente erradicada.

Nunca olvidaré lo que el doctor Gherard Buchwald, de Alemania, cuyo hijo fue gravemente perjudicado, me dijo: 'cada vacuna, sea la que sea, destruye una parte del cerebro', y dijo que estamos destruyendo la inteligencia de nuestras generaciones futuras.

Ghislaine Lanctot 
Doctora en medicina

Como ya hemos visto, son muchas las evidencias que relacionan a las vacunas con la inflamación cerebral y problemas cognitivos y del aprendizaje. Y esto es algo que ya muchos niños y niñas en todo el mundo están padeciendo. Estamos dañando seriamente la capacidad de nuestras futuras generaciones de crear un mundo diferente, mas consciente y creativo. Y esto no está ocurriendo por casualidad. Todo esto está bien definido y planeado por determinadas élites mundiales. La buena noticia es que todo este proceso también es una magnífica oportunidad para un gran cambio a nivel personal y global, que ya está sucediendo...


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  • Abril 6, 2017
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