Protectores solares: ¿Protección o peligro?

¿Nos ofrecen los protectores solares verdadera protección o constituyen un riesgo para nuestra salud?

Protectores solares

A lo largo de nuestra vida nos han repetido una y otra vez, a través de los anuncios publicitarios, médicos, tutores y padres, que si queremos protegernos de los dañinos y peligrosos rayos solares y evitar el cáncer de piel, debemos aplicarnos cantidades abundantes de protectores solares o cremas para el sol.

¿Están estas recomendaciones basadas en pruebas científicas o son meras técnicas de marketing de las empresas que comercian con estos productos? ¿Existe evidencia científica de que estos protectores solares realmente nos protegen del cáncer de piel?

Antes de los años 50, el melanoma era diagnosticado con muy poca frecuencia, pese a que la exposición al sol de por entonces era similar a la de ahora. Sin embargo, a finales de los 60, y después de que se comercializarán a gran escala los "fotoprotectores de alta protección", las tasas de incidencia se dispararon. Y cuanto más aumentaba la incidencia del melanoma, mayor cantidad de estos productos se demandaban, lo que supone un negocio redondo para algunos, aunque un gran riesgo para todos.

Los autores de este artículo defienden que estos protectores químicos ofrecen una falsa sensación de protección, eliminando las señales de alarma de nuestro cuerpo para evitar una sobreexposición (ponernos rojos), y que estemos así más tiempo expuestos a longitudes de onda que no bloquean, aumentando el riesgo de desarrollar a la larga un melanoma o cáncer de piel. Por ello, afirman que las recomendaciones de usar fotoprotectores para evitar el cáncer de piel no han sido testadas y hacen más daño que bien, y recomiendan los métodos tradicionales de protección, como limitar el tiempo al sol, usar sombrero y ponernos algo de ropa.

​Otras investigaciones, como la del Environmental Working Group, una organización no lucrativa con sede en Washington, manifestó en un informe que casi la mitad de los 500 productos de protección solar más populares pueden aumentar la velocidad de desarrollo de las células malignas y extender el cáncer de piel por su contenido en vitamina A y sus derivados, retinol y retinol palmitato. Al parecer, el retinol palmitato ya fue seleccionado por el Centro de Seguridad Alimenticia y Nutrición Aplicada de la FDA (la agencia del gobierno de los Estados Unidos responsable de la regulación de alimentos, medicamentos, cosméticos, aparatos médicos, productos biológicos y derivados sanguíneos) como un foto tóxico y foto cancerígeno y, sin embargo, esta agencia no ha alertado sobre este peligro a la población.

melanoma

Según los expertos, la protección de los protectores solares es básicamente frente a los UVB (ultra violeta B), pero no frente a los UVA, e incluso los que afirman tener protección UVA, solo ofrecen un tercio de la protección a UVA de la que dan a los UVB. Afirman que el SPF (factor de protección solar) solo se refiere a los UVB, e indica cuantas veces más podemos estar al sol sin que aparezcan los síntomas de las quemaduras (rojeces de la piel). Es decir, eliminan los síntomas naturales de nuestro organismo que nos indican que nos estamos excediendo, y así poder estar más tiempo expuestos al sol. Lo que conlleva grandes riesgos, como es lógico. Además, cuanto mayor sea el factor de protección solar de un producto, mayor contenido de sustancias químicas requiere.

Como afirman los autores de este artículo, "el uso de fotoprotectores puede extender la duración de la exposición solar intencional o baño de sol. Tal extensión puede incrementar el riesgo de melanoma cutáneo."

Algunas sustancias químicas que contienen los protectores solares y sus efectos en nuestra salud

Solo basta con mirar detenidamente las etiquetas de ingredientes de estas cremas solares, para intuir que pueden contener sustancias peligrosas para nuestra salud. 

protectores solares

​Octisalato, oxibenzona,avobenzona, homosalato, octinoxato y octocrileno, son algunas de ellas, y están relacionadas con alteraciones hormonales, problemas reproductivos, reducción del número de espermatozoides en animales, o alteraciones de la función tiroidea.

Además de esto, y por si fuera poco, algunos fabricantes han estado reduciendo el tamaño de las moléculas con nanotecnología, para reducir el grosor de la película que se forma y aumentar la absorción, introduciéndose a través de la piel en los órganos internos y hasta en el torrente sanguíneo.

Según este estudio observacional, los usuarios de protectores solares desarrollan más melanomas que los no usuarios, incluso ajustando los datos según la exposición al sol. 

La mayoría de los protectores solares más comerciales no solo bloquean la capacidad de que su cuerpo produzca vitamina D, sino que también están cargados de químicos tóxicos.

Dr. Joseph Mercola 
Doctor en medicina y escritor

El caso de Josep Pàmies

Josep Pàmies es un agricultor defensor de la agricultura ecológica y de la "farmacia" natural que nos ofrece la madre naturaleza, además de ser conferenciante y escritor, y nos alerta sobre los perjuicios de muchos productos químicos industriales y medicamentos en nuestra salud y en la del medio ambiente.

Después de que un familiar cercano muriera de melanoma, según nos cuenta en su blog​, le aparecieron unas manchas en la cara. El médico le aconsejó aplicarse protectores solares durante el resto de su vida, pero a pesar de que lo hacía diariamente, varias veces al día, las manchas no solo no desaparecían, sino que estaban cada vez más irritadas, comprobando posteriormente que la mayoría de las cremas solares provocan precisamente lo que dicen evitar.

protectores solares

Según cuenta, uno de sus abuelos le aconsejó que dejara de echarse las cremas y que se aplicara un poco de su propia orina sobre las manchas, con lo que mejoró y no requirió más tratamientos. También recomienda el gel de aloe vera. 

"El sol no es la causa del cáncer de piel, la causa bien podrían ser la mayoría de protectores o cremas solares comerciales y deficiencias nutritivas de la alimentación industrial y desnaturalizada, que se vende actualmente en los grandes supermercados, sin antioxidantes naturales que eviten los radicales libres."

Josep Pàmies.

Algunos compuestos químicos presentes en las cremas solares se acumulan en el cuerpo y se transmiten a los hijos

Según un estudio realizado por el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), en colaboración con el hospital Sant Joan de Déu, de Barcelona, algunos de los compuestos presentes en cremas solares y los parabenos, se acumulan en la placenta de las mujeres embarazadas y se transmiten al feto. En esta investigación se llegaron a encontrar concentraciones de estos compuestos muy superiores a los valores esperados (hasta más de 500 veces).

Las benzofenonas (presentes en las cremas solares) y los parabenos, podemos encontrarlos en numerosos productos de "higiene" y cosmética, y, al parecer, hay evidencia de que funcionan como perturbadores hormonales, afectando al sistema endocrino y a la fertilidad. 

Es preocupante ya que durante el embarazo cualquier alteración hormonal puede ser altamente dañina tanto para la madre como para el desarrollo del feto. Las concentraciones encontradas superan en algún caso más de 500 veces el valor esperado.

Silvia Díaz-Cruz 
Científico titular del CSIC

Lo que nos echamos en la piel acaba dentro de nosotros, en nuestros órganos y nuestra sangre, por lo que una forma sencilla de saber si una crema es peligrosa, podría ser preguntándonos si sería saludable o no que la comiéramos. Si algo no se debe comer o beber, tampoco es adecuado que nos lo apliquemos en la piel, porque acabará dentro de nosotros igualmente.

La mayor parte de los productos comerciales para el cuidado de la piel contienen sustancias peligrosas o perjudiciales, entre ellas el alcohol. Te recomendamos desconfiar de estos productos y cuidar tu piel e hidratarla a través de una adecuada alimentación y sustancias naturales como los aceites vegetales (sin refinar: aceite de coco, de lino, de sésamo, de oliva...), el aloe vera natural (que sea 100% aloe vera comprobando su etiqueta trasera), aguacate... 

Efectos de las cremas solares en el medio ambiente

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Un estudio realizado por investigadores del CSIC en aguas de tres playas de Mallorca en 2011, reveló altas concentraciones de 4 de los principales productos que usan las cremas solares: benzofenona, 4-metilbenciledina camfor, dióxido de titanio y óxido de zinc. Según los investigadores: "Los 4 frenan el crecimiento del fitoplancton y acaban por matarlo. Cada uno de los productos que hemos analizado, y lo hemos hecho con todos los que hay en el mercado, tienen estos componentes, incluso los que se publicitan como ecológicos."

En sus investigaciones descubrieron que el organismo más afectado es una microalga, la Chaetoceros gracilis, que es fundamental para la alimentación de los peces más pequeños, y por consiguiente para la de los más grandes.

Se ha descubierto que algunos de los componentes químicos de los protectores solares ayudan a la proliferación de virus y enfermedades que afectan a las algas y corales marinos.

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La Dra. Elizabeth Plourde, científica estadounidense y autora del libro Sunscreens Biohazard: Treat as Hazardous Waste (Bloqueadores solares: Tratar como basura peligrosa), advierte de los peligros de estos productos, que según afirma, afectan al sistema endocrino y presenta evidencias del daño que están produciendo en el medio ambiente, especialmente en el marino.

La ONG estadounidense EWG señaló en un estudio en 2011 que entre 4000 y 6000 toneladas de protectores solares se deslizan desde nuestra piel al mar cada año. Aunque algunos protectores solares estén diseñados para quedarse en nuestra piel, una buena parte de sus sustancias orgánicas y químicas acaban en el mar, en ríos, embalses... Evidentemente esto tiene consecuencias importantes en el ecosistema, que nos afectan a todos.

protectores solares

Estos científicos creen que deberíamos ir pensando en buscar otras alternativas.

¿Qué podemos hacer para protegernos?

Tomar una cantidad moderada de luz natural solar a diario es una de las grandes recomendaciones de muchos expertos, entre otras cosas para producir unos niveles adecuados de vitamina D, que es muy importante para nuestra salud, interviniendo en la absorción del calcio, en la función cerebral, en el sistema inmunológico, en los niveles de insulina, en la salud pulmonar y cardiovascular, además de ayudar a protegernos de las quemaduras y del cáncer de piel.

Es decir, tomar la luz del sol en su medida, no solo no es perjudicial sino que es necesario para mantener un correcto desarrollo y una salud general.

No es casualidad que desde la antigüedad se hayan aplicado "baños solares" como tratamiento para sanar múltiples enfermedades, entre ellas la tuberculosis. La deficiencia de vitamina D, muy extendida entre las poblaciones "desarrolladas", está relacionada con casi cualquier problema de salud o enfermedad, como el autismo, la depresión, o el cáncer, y se ha descubierto que para sanar cualquier enfermedad y mantenernos sanos necesitamos una dosis adecuada de exposición a la luz solar.

Es muy habitual, en nuestra sociedad, pasar gran parte del año  "encerrados" en oficinas, en casa o en lugares donde apenas nos llega luz natural directa, y que una vez que llega el verano corramos a las piscinas o playas y nos tiremos horas y horas expuestos al sol.

El sol no es el causante del cáncer de piel o melanoma. Nuestros hábitos son los que potencian estos y otros problemas. Untarnos de cremas solares con sustancias químicas peligrosas, de cuestionable protección, y exponernos después durante horas al sol, está muy relacionado, parece ser, con el cáncer de piel. La luz solar, tomada de manera moderada y habitual, nos ayuda a mantenernos sanos e incluso a curarnos en caso de tener alguna enfermedad.

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Recomendaciones

  • Pasar un tiempo prudencial al sol. No excedernos y taparnos antes de que aparezcan los primeros síntomas de enrojecimiento. Cuando nuestra piel empieza a enrojecerse es señal de que ya nos hemos pasado.
  • Evitar el uso de cremas solares comerciales, ya que, además de protegernos solo en parte y contener sustancias perjudiciales, camuflan las señales de nuestro cuerpo de que nos podemos estar pasando.
  • Protegernos con la ropa, sombreros, camisetas...
  • Llevar una alimentación lo más natural posible y rica en antioxidantes, basada en alimentos orgánicos vegetales crudos, como las frutas, hortalizas, frutos secos y aceites vegetales sin refinar. Los ácidos grasos esenciales parecen tener un gran protagonismo en la salud y protección de nuestra piel. 
  • En caso de habernos quemado, una opción saludable sería aplicarnos sobre la zona afectada aloe vera natural, aceites como el de coco, y tener una buena hidratación (los zumos frescos y naturales hechos en casa son una gran opción).

Y recuerda...

El sol no es el problema. De nosotros depende hacer un uso adecuado de él para beneficiarnos de todo lo que nos ofrece. La carencia de vitamina D, debido en gran parte a una exposición insuficiente a la luz natural (salir al exterior a hacer alguna actividad al aire libre), esta relacionada con muchos problemas de salud, y es algo muy común en nuestras sociedades desarrolladas.

Una exposición diaria y moderada a la luz del sol (aunque esté nublado) y sin bloqueadores solares que afecten en la producción de vitamina D, es una de las mejores cosas que puedes hacer por tu salud y energía vital.​ 


  • julio 20, 2016
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