Grasas saludables para adelgazar y mejorar tu salud

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Desde principios de los años 50, se extendió la creencia de que las grasas (saturadas) guardaban relación con diversos problemas de salud como la obesidad, las enfermedades del corazón o la diabetes tipo 2. Y esta creencia continúa aún a día de hoy en una gran parte de la población. Sin embargo, existen cada vez más investigaciones que revelan algo totalmente distinto...

TIPOS DE GRASAS

Podemos dividir a las grasas en tres grandes grupos:

  • Grasas saturadas
  • Grasas insaturadas
  • Grasas "trans"

Las grasas saturadas están presentes tanto en alimentos de origen animal (tocino, sebo, carnes...) como en alimentos vegetales (aceite de coco, aceite de palma, cacao...).

Las grasas insaturadas​ también las podemos encontrar tanto en alimentos de origen animal ( atún , bonito, salmón...) como en vegetales ( aguacate, frutos secos, aceite de lino...).

Dentro de las grasas insaturadas podemos encontrar:

- Grasas monoinsaturadas.

- Grasas poliinsaturadas. En este grupo se encuentran los ácidos grasos Omega 3 y 6, que son esenciales para el ser humano y no los podemos producir a partir de otras sustancias por lo que debemos consumirlos a través de la dieta. Se encuentran en pescados, frutos secos, semillas oleaginosas, aceites vegetales...

Las grasas "trans" son grasas que han sido procesadas por medio de la hidrogenización de los aceites vegetales, con el fin de solidificarlos (ya que son líquidos a temperatura ambiente) y alargar su vida útil, pasando de ser grasas insaturadas a saturadas con la forma "trans". Podemos encontrarlas en alimentos procesados y refinados como la margarina, bollos industriales, tartas, galletas... Son potencialmente peligrosas y están relacionadas con problemas del corazón, sobrepeso y disfunción celular, entre otros problemas de salud. 

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LA GRAN MENTIRA DE LAS GRASAS SATURADAS

​En 1953, el doctor Ancel Keys publicó un artículo acerca de la relación entre las grasas saturadas y la muerte por enfermedades del corazón, basado en un estudio sobre seis países. Sin embargo no añadió en este estudio la información existente sobre otros 16 países más, en los que su teoría no resultaba ser cierta. Todo lo contrario, porque de haber atendido a la información completa sobre los 22 países, la conclusión habría sido que quienes consumían mayor cantidad de grasas saturadas tenían menor riesgo de padecer enfermedades del corazón. Sin embargo, desde entonces se extendió la creencia de que las culpables de las enfermedades del corazón y la obesidad eran las grasas saturadas, creencia que aún a día de hoy sigue haciendo mucho daño.

Son ya muchas las evidencias científicas que demuestran que las grasas saturadas presentes de manera natural en los alimentos no son perjudiciales. En un meta análisis publicado en 2010, realizado sobre 21 estudios en más de 347.000 personas adultas, no encontraron diferencias en el riesgo de enfermedades del corazón y derrames cerebrales entre las personas que consumían cantidades elevadas de grasas saturadas y las que no​.

LOS VERDADEROS RESPONSABLES DEL SOBREPESO, PROBLEMAS CEREBRALES Y DEL CORAZÓN

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Según multitud de investigaciones realizadas en los últimos años y diversos expertos en alimentación y salud como el doctor Joseph Mercola, el doctor T. Colin Campbell, o el Doctor y neurólogo David Perlmutter, los alimentos que debemos evitar y que están relacionados con multitud de problemas de salud y enfermedades son los carbohidratos procesados, las grasas "trans", el gluten presente en cereales como el trigo o el centeno, y los azúcares procesados presentes en el 80% (si no en más) de los alimentos que venden en los supermercados convencionales.

Según un número creciente de investigaciones y estudios, el aumento del consumo de estos carbohidratos y la reducción del consumo de grasas saludables en nuestras sociedades, es causa de multitud de problemas de salud, incluidas las enfermedades cerebrales y del desarrollo cognitivo en los niños, autismo, trastorno por déficit de atención...

El problema no está en las grasas saturadas, como muchos creen, sino en las grasas "trans" y los alimentos procesados. En este meta-análisis publicado en el British Medical Journal, se encontró que las grasas saturadas no guardaban relación con los problemas del corazón, la obesidad, la diabetes tipo 2 o los derrames cerebrales, pero sí las grasas "trans":

"El consumo de grasas no saturadas "trans",el tipo de grasas que se encuentra en productos de consumo diario de venta en supermercados como la margarina, pasteles procesados y palomitas de maíz, puede aumentar el riesgo de muerte a causa de una enfermedad cardíaca coronaria (CHD) en un 28%."

También encontraron que las grasas "trans" aumentaron la mortalidad por cualquier causa en un 34%.

Los hábitos alimenticios con grandes cantidades de carbohidratos poco saludables, gluten, azúcares procesados, y con cantidades bajas en grasas saludables como las saturadas o los ácidos grasos esenciales están relacionados con multitud de problemas de salud y enfermedades, entre ellas las mentales. Tal y como afirman la escritora Kristin Loberg y el doctor en medicina y neurólogo David Perlmutter en su libro "Cerebro de pan": 

Más de dos terceras partes del peso del cerebro humano es grasa(...) una dieta alta en carbohidratos inflamatorios y baja en grasas saludables afecta a la mente(...)

Dr. David Perlmutter
Médico neurólogo

LAS IMPORTANCIA DE CONSUMIR MÁS GRASAS SALUDABLES

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Los hábitos alimenticios que tienen en la actualidad una gran mayoría de personas son muy peligrosos para su salud y pueden provocar serios problemas a largo plazo, como ya esta sucediendo. Los casos de cáncer están aumentando, y también los de otras enfermedades y problemas como el alzheimer, la obesidad, la diabetes (también en niños), el autismo, la depresión... Y todas estas y otras enfermedades y problemas de salud parecen estar más relacionadas con lo que comemos de lo que podríamos pensar. Según estudios recientes, el alzheimer podría ser un tercer tipo de diabetes, muy relacionado con nuestra alimentación.

El doctor Perlmutter, experto en el cerebro humano y en nutrición afirma:

​"La ciencia ha demostrado que muchas enfermedades relacionadas con el cerebro, desde la depresión hasta la demencia, están muy vinculadas con nuestras elecciones alimenticias y de estilo de vida.(...) el origen de las enfermedades neurológicas en muchos casos es predominantemente alimenticio."

El consumo de grasas saludables presentes de manera natural en los alimentos como los frutos secos, las semillas oleaginosas, aceites vegetales, aguacates, aceitunas... no solo no es perjudicial ni nos engorda, sino que está relacionado con una reducción de la grasa sobrante y del perímetro de la cintura (un factor de riesgo para muchas enfermedades como la diabetes, el cáncer o las del corazón) y con una mayor salud general y específica de las funciones cerebrales.

Resumiendo:

​Según estos y otros expertos en  grasas y salud, es importante que aumentemos el consumo de ácidos grasos omega 3, para equilibrar adecuadamente la proporción entre los omega 3 y los omega 6, que debería ser de aproximadamente 1:1, en lugar de hasta una proporción de 20:1 (a favor de los omega 6) que se da en la típica dieta alta en carbohidratos poco saludables y baja en grasas saludables.

Para esto te recomendamos reducir o evitar el consumo de aceites vegetales refinados y aumentar alimentos como el aceite de lino, las semillas de lino y de chía, con alto contenido en ácidos grasos omega 3. El aceite de oliva virgen extra parece ser también una opción saludable, rico en omega 9.

Las grasas saludables intervienen en multitud de procesos en nuestro cuerpo, incluyendo el transporte de vitaminas, buen funcionamiento de órganos, huesos, sistema inmunológico, función cerebral, hormonas... y además te ayudarán a mantener tu peso ideal y a mantenerte más joven y con más energía. Por lo que te recomendamos que añadas a tu alimentación los siguientes alimentos ricos en grasas saludables:

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  • Aceite de coco. Con multitud de beneficiosas propiedades, gran fuente de energía y estable a temperaturas altas, por lo que se recomienda su uso para cocinar.
  • Aceites vegetales sin refinar como los de lino, sésamo, cáñamo, oliva... Mejor de primera presión en frío, sin calentar, y mantenerlos alejados de la luz y el oxígeno en la medida de lo posible, ya que enrancian.
  • Aguacates.
  • Frutos secos al natural, crudos y sin otras sustancias añadidas. Últimas investigaciones han demostrado que no solo no engordan sino que ayudan a adelgazar, además de aportar multitud de nutrientes y beneficios para nuestro organismo.
  • Semillas oleaginosas como las de lino, chía, sésamo, girasol... Con gran cantidad de nutrientes y gasas saludables. Se recomienda dejarlas toda la noche en remojo para "activarlas" y hacerlas más digeribles, y machacarlas antes de comerlas.

Y para terminar te dejamos con una cita del reconocido cirujano cardiovascular y profesor de cirugía en la Universidad de Washington, el doctor Donald W. Miller:

El reinado de 6 décadas de la dieta baja en grasas y alta en carbohidratos llegará a su fin cuando haya un reconocimiento más extenso de los efectos destructivos del exceso de carbohidratos y cuando se valoren más los beneficios de las grasas saturadas.

Donald W. Miller
Cirujano Cardiovascular 

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  • abril 11, 2016
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